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A comienzos
del siglo V d. C. la provincia de Toledo es conquistada por
dos pueblos germánicos: primero los alanos (411) y poco
después los visigodos (418) que derrotan y expulsan a
aquellos. A mediados del siglo VI, reinando Atanagildo, se
fija en Toledo la capital del reino visigodo de Hispania y
Toledo vivirá momentos de esplendor político y religioso.
Los concilios de Toledo no sólo tuvieron una dimensión
religiosa (conversión del arrianismo al catolicismo) sino en
muchos casos política (sucesión a la Corona, refundición de
los códigos de justicia hispanorromanos y visigodos, etc).
Tras la invasión musulmana el protagonismo de Toledo
decaerá durante tres siglos, hasta que en 1.085 es tomada,
mediante pacto, por el rey de Castilla Alfonso VI, que
impulsa así la repoblación entre las tierras del Tajo y las
del Guadiana.
Después,
cuando pasa a integrar el poderoso Estado de Escalona, toma el
nombre de los nuevos señores.
Durante
el siglo XVI Felipe II mandó realizar una relación histórico- geográfica-estadística de todos los pueblosde España, aunque El
Casar de Escalona se mantuvo como aldea hasta que Felipe
IV en el 1634 le concedió el privilegio de villazgo.
Al
repoblarse el territorio, a mediados del siglo XII, los
cristianos reconquistadores fundaron alquerías, de ellas sería
esta llamada "El Casar de Alberche".
Ya
en la segunda mitad del siglo XX -a partir de 1.960- se
desarrolla un nuevo impulso en la industrialización, creándose
el polígono de descongestión de Madrid que va a propiciar un
nuevo incremento demográfico y económico. |